Mi experiencia con una chica Puertorriqueña

Yo estaba en una etapa de transición en mi vida. No hace falta decir que estaba muy hastiado de mí. Me acababa de graduar de la universidad y empecé a salir con mis amigos más de lo habitual. La verdad es que estaba cansado de estos cabezas huecas cuyo único interés era quién es el mejor rapero Jay-Z o bien Nas. Para salir de mi tedio comencé a tomar clases de baile latino. No hace falta decir que amo las clases de baile, en tan solo un par de semanas aprendí mucho y las clases fueron increíbles.

Al comienzo las clases eran frescas, pero no acababa de cogerme. Siendo un hombre del Caribe con prácticamente ningún amigo americano este nuevo estilo musical era indudablemente un choque cultural. Lo que hizo sostener mi interés fueron las bellas mujeres que daban las clases. Conforme pasaba el tiempo, fui avanzando en las clases y ahí es cuando las cosas se pusieron interesantes. Me emparejaron con una chica llamada Angie, una jovencita que era rematadamente hermosa y dulce y nuestra estatura y medidas eran prácticamente idénticas.

Los compañeros le hicieron una pregunta pícara respecto al tamaño de mi mientro, entonces ella me miró, sonrió (su sonrisa prácticamente me noqueó) y soltó una respuesta graciosa y directa. Me reí, la abracé tal y como si fuera mi esposa y empezó a bailar como una profesional como si nada. Tras la clase, bromeó sobre mi erección, es más, ¡¡¡pidió verla en directo!!!. Siendo el hombre que soy (tratando de ser suave) mi contestación fue “yo te la muestro, pero a solas”. De nuevo esa sonrisa me golpeó bajo el cinturón en más de un sentido.

Cuando la recogí se veía increíble con un vestido de color blanquecino ajustado en la parte superior y un tanto flojo en la parte inferior. Tras una cena increíble fuimos a una discoteca Latina, donde empezó la auténtica diversión. Nos dirigimos de forma directa a la pista de baile tan pronto en tanto que nos entramos en el club. Bailando con esta diosa tal y como si fuera mi novia de toda la vida di vueltas alrededor suya y ella empezó a mover su cuerpo de una manera perfecta, su trasero estaba firme y duro como una piedra. Acá es donde las clases de baile son útiles. Nos fusionamos a un ritmo en perfecta armonía y nuestras caderas se deslizaban increíblemente, estábamos juntos tal y como si hubiésemos sido un matrimonio a lo largo de años.

Tras lo que sería la mejor fiesta de mi vida la llevé a su casa, sembró en mí el beso más apasionado que tenía en ese instante. No podía pensar que la velada fuera tan bien. No podía creer que una mujer como ella pudiera tener una cita conmigo. La historia sigue. Del mismo modo que jovencito recién enamorado fui una tienda de flores y compré veinticuatro rosas para ella y las entregaron en su casa. Ella me llamó tan pronto como las recibió. El sonido de su voz me estimulaba sexualmente al tiempo que caía en las redes amor. Entonces me invitó a su casa para el desayuno. Cuando llegué allá me saludó con un beso de los que parecen durar para siempre. Mientras me besaba, me la aproximé para que sintiera que mi pene totalmente erecto deseaba romper mis pantalones vaqueros.

Nos besamos de nuevo y entonces apoyó la cabeza en mi pecho. Nos abrazamos con lo que pareció una eternidad. Mientras que se dirigía a su sofá, me decía que era la mejor cita que había tenido en toda su vida, y fue el primer hombre que alguna vez le había mandado flores. Sentada en mi regazo me di la vuelta haciendo un baile y ella puso su mano en mi polla. Puse mi mano en sus braguitas jugando con su órgano reproductor, el más húmedo que he tocado jamás. La levanté en peso y la llevé a su dormitorio mientras nos dábamos besos en el camino. La puse sobre la cama y le dije que se sentara en mi cara para que pudiera comer entera su vagina.

Ella se inclinó para poner mi gran polla en su boca. Su cabeza se movía de arriba a abajo al tiempo que la potencia de su absorción mamando mi polla me mandó al cielo. Se volvió cara mí me dio uno de esos besos apasionados y después dijo “vamos a follar, es el momento”. Mi polla entró a duras penas en su apretado coño rosa y empezó a montarme tal y como si estuviese aprendiendo a caminar en bici. Tras caerse un par de veces montando su juguete nuevo, cogió la marcha y empezó a montarme velozmente hasta el punto de que casi me corro en un minuto, por lo que tuvo que frenar un poco mientras ella llegaba al clímax total. Toqué cada pulgada de su cuerpo aprovechando esta ocasión para notar su forma perfecta. Ahora era mi turno para mostrarle de qué manera un hombre de color folla con las mujeres puertorriqueñas. Flexionó sobre su trasero formado de manera perfecta y sus caderas apuntando cara mí. Inserté mi pene en su zona de acción y sus gemidos sonaban mejor que mi canción preferida. Incrementé el ritmo golpeando fuertemente sobre su coño pero sin pasarme para no herirla. Estuve así unos 5 minutos hasta que le dije que iba a eyacular, y ella me dijo que lo hiciera dentro, que estaba deseando sentir mi leche caliente. El sexo que tuve aquella noche fue indescriptible, pero lo mejor de todo es que a lo largo de ocho años he tenido el placer de seguir manteniendo relaciones sexuales con esta bella mujer, 8 años que la transformarían en mi esposa. Dar clases de baile es lo mejor que me pudo pasar y gracias a eso conocí a la mujer de mi vida…

¿Como tratan las mujeres latinas a los hombres?

latinas

Las mujeres latinas son tan bonitas en ocasiones que prácticamente se podría decir que son Diosas. Es suficiente con mirarlas, sus curvas atractivas, su estilo y la pasión en sus ojos son todo cuanto un hombre podría querer. No obstante, la manera en que tratan a sus hombres es inmejorable, y en esta entrada deseo enseñar ciertas de las ventajas de tener una novia o bien esposa Latina .

La primera cosa que hay que mirar de cara adelante es la pasión que desprenden estas mujeres de sangre caliente. Las chicas latinas son apasionadísimas en el dormitorio, que es solo uno de los múltiples beneficios de tener una mujer de esta naturaleza como novia. No obstante, hay que saber que hay que pagar algún precio por ell. Estas mujeres no tienen temor de enseñar sus auténticos colores, y aunque va a ser una auténtica dama cuando estéis públicamente, cuando las luces se oscurecen es tiempo de sacar su personalidad en casa…

Otra de las cualidades que tienen las mujeres latinas es la capacidad de llevar la casa. Ahora, estas mujeres salen a trabajar y a ganar dinero y pueden con todo, es decir, cuidar de los hijos, trabajar y tener la casa impecable. Las mujeres latinas no tienen ningún inconveniente en lavar la ropa, hacer mandados de limpieza o el cuidado de la familia. Se podría argüir que esto es más bien difícil porque llevar un trabajo y una casa es realmente agotador. En el caso de que no trabaje hay que valorar muchos otros aspectos y el hecho de que no lleve dinero a casa no es importante, al menos para mi.

Otra cosa que hacen las mujeres latinas es tratar a sus hombres tan bien que es imposible no enamorarse de ellas y de su personalidad. Es verdad que las mujeres latinas va a satisfacer tus deseos, como el apoyo en todo cuanto hagas. ¿Deseas ir a casa de su familia para Navidad este año?, eso está realmente bien, mas solo asegúrese de ir a visitar a su familia el próximo día de acción de gracias, o bien en otra celebración esencial. El compromiso es una parte vital de cualquier relación, y se hace todavía más esencial en los matrimonios internacionales debido a la distancia entre familias y tierras. Si va a casarse con una latina acuérdese siempre de que si la tratas con cariño ella será un angel y una mujer fiel hasta la muerte.

Las mujeres latinas se suelen conformar con más bien poco, y en consecuencia no mujeres caprichosas que vacían tu bolsillo a la primera de cambio. ¿Ha apreciado que muchas mujeres estadounidenses sencillamente no pueden estar nunca satisfechas?. La razón de esto es que tienen una cultura de gratificación instantánea, y se echaron a perder a causa de ella. Este no es el caso con la mayor parte de las mujeres latinas, pues muchas de ellas se criaron en la pobreza. Todo cuanto debe hacer para agradar a una latina es conseguir la atención a ella y poner un techo sobre su cabeza.

Las mujeres latinas son verdaderas joyas, y si tienes la fortuna de conquistar a alguna verás lo realmente singulares que son. Solo recuerde tratarlas con respeto, amor y honor, y les aseguro que serán su amante dedicada a cuidarte el resto de su vida.